Preguntas frecuentes


  1. ¿Qué es el ozono?

El ozono es un biocida desinfectante enormemente potente y el más eficiente contra todo tipo de microorganismos (virus, bacterias, hongos…). Su eficacia ha sido comprobada para diversos usos en estudios a lo largo de décadas, habiendo sido contemplada en publicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la EPA (US Environmental Protection Agency) y la ECHA (La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas) – Unión Europea (UE).

  • ¿Cuáles son las aplicaciones del ozono?

El ozono se puede aplicar tanto en estado gaseoso, para el tratamiento del aire en ambientes interiores, como en forma de agua ozonizada. En ambos casos se puede utilizar en superficies y maquinarias; así como superficies que entran en contacto con alimentos y envases alimentarios.

En este sentido, hay que destacar que no todas las aplicaciones/instalaciones con ozono tienen fines biocidas o desinfectantes. Por ejemplo, el uso del ozono para la eliminación de olores, COVs, etc.

  • ¿Cuáles son las propiedades del ozono?

El ozono es un compuesto gaseoso que posee una tonalidad azul. En estado líquido, a temperatura inferior a -115ºC, tiene color índigo.

Por su propia naturaleza, el ozono es altamente oxidante, por lo que se encarga de desinfectar, purificar y eliminar microorganismos patógenos como virus, bacterias, hongos, moho y esporas.

  • ¿Qué es un generador de ozono?

Un generador de ozono es un aparato capaz de transformar el oxígeno (O2) del aire en ozono (O3). Su funcionamiento se basa en la producción de descargas eléctricas que activan energéticamente los átomos de la molécula de oxígeno uniéndolos de tres en tres. Existen diversos sistemas para la fabricación de ozono como válvulas de vacío, placas cerámicas, etc. OZONOmex utiliza el sistema de generación de ozono más idóneo según el caso, utilizando generadores de ozono domésticos y profesionales.

  • ¿Cómo utilizar adecuadamente un generador de ozono?

Su uso es sencillo, una vez conectado y programado para actuar, es necesario salir de la habitación y mantener la puerta cerrada. Con 20 segundos sería suficiente para eliminar un virus, pero para no correr riesgos se suele dejar actuar tres o cuatro minutos. Pasados diez minutos, el ozono residual que no ha reaccionado (el que reacciona se consume) se descompone y solo sería necesario ventilar la estancia.

Es preciso indicar que como cualquier biocida, la eficacia del ozono depende de su correcta aplicación. Por ello es necesario que la instalación, uso, mantenimiento y aplicación de los sistemas de ozono con fines biocidas sean realizados por empresas y profesionales especializados, requiriendo necesariamente la elaboración de auditorías previas, control técnico y analíticas periódicas.

¿Sabías qué?

  • Según la OMS, el ozono es el desinfectante más eficiente para todo tipo de microorganismos. En el documento de la OMS al que nos referimos, se detalla que, con concentraciones de ozono de 0,1-0,2 mg/L.min, se consigue una inactivación del 99% de rotavirus y poliovirus, entre otros patógenos estudiados, pertenecientes al mismo Grupo IV de los Coronavirus.
  • No hay datos aún que certifiquen que elimina el Covid-19, pero sí sabemos que el ozono penetra en la membrana celular y que los coronavirus son sensibles a los agentes oxidantes y, por lo tanto, podemos suponer con las evidencias científicas disponibles hasta la fecha, que se va a dañar el virus y va a quedar destruido. De esta forma, se puede disminuir la carga vírica y evitar su propagación.
  • Está demostrado que el ozono es al menos diez veces más potente que el cloro como desinfectante. 
  • El empleo de ozono, para la desinfección de aire y superficies resulta mucho más recomendable que el uso de otros desinfectantes, aparte de por su eficacia, por su rápida descomposición, que no deja residuales peligrosos.
  • Ozono como desodorizante

Otra de las funciones del ozono es su capacidad para eliminar de raíz malos olores de cualquier tipo sin dejar restos residuales. Este tratamiento es muy útil en espacios cerrados donde no se suele renovar el aire constantemente. En este tipo de espacios, y además si hay una gran afluencia de gente, se generan olores desagradables (tabaco, comida, humedad, sudor, etc.) debido a las moléculas en suspensión y la acción de los distintos microorganismos sobre ellas.